LA IMPORTANCIA DE LAS PROTEÍNAS EN EL DESAYUNO SEGÚN LOS RITMOS HORMONALES
Control Del Cortisol Sobre El Metabolismo
Cuando los alimentos ingresan al organismo, sus efectos metabólicos y su conversión en energía, en músculo o en grasa dependen del entorno metabólico y hormonal que predomina en el momento de su consumo.
En las mañanas en particular prevalecen las hormonas que convierten los alimentos en energía y regeneran la masa muscular. Sucede de esa manera porque, en ese momento del día, el organismo está controlado por el cortisol, el cual convierte las proteínas en energía. Por ello, las proteínas (como las provenientes del queso, leche, pollo, atún, huevos etc.) ingeridas en ese momento, sufren muchas modificaciones que las convierten en masa muscular y en energía y colaboran con el mantenimiento constante de los niveles de glucosa durante muchas horas. Esto preserva la masa muscular, incrementa el alerta y la concentración mental; además evita la sensación de hambre por muchas horas. Adicionalmente, las complicadas reacciones químicas que experimentaban las proteínas ingeridas en la mañana, acrecientan la temperatura corporal y aceleran el metabolismo mucho más que cuando son ingeridas durante la noche. Esto facilita que el resto del día no consiga engordar aunque consuma muchos alimentos.
Las Proteínas y La Glucosa
La conversión de proteínas en glucosa es progresiva, lenta y provee niveles de glucosa sanguínea estables por muchas horas. Esto evitará la sensación de hambre a lo largo del día. Si además se ingiere una buena cantidad de proteínas al despertar – cuando las hormonas que las convierten en energía se encuentran elevadas – entonces también se preserva la masa muscular, los ligamentos de los huesos y el colágeno de la piel, cuyas proteínas no tendrán que ser destruidas ni utilizadas para suplir su falta en el desayuno.
La glucosa sanguínea es el único combustible utilizable por el cerebro. La estabilidad de los niveles de glucosa, que proveen las proteínas que comemos al despertar, es fundamental para mantener una adecuada concentración mental, la memoria y la capacidad de razonamiento. Al tener una adecuada disponibilidad de glucosa el cerebro no necesitará activar sistemas de emergencia para obtenerla de otra fuente y se puede dedicar completamente a sus funciones intelectuales.
Adicionalmente, las proteínas actúan directamente en el cerebro desarrollando la adrenalina y la dopamina cerebral. Esto favorece el alerta, la memoria y la capacidad de razonamiento así como las habilidades del aprendizaje que en las horas de la mañana resultan muy oportunas.
No restrinja el número de calorías – A la mañana, la inducción metabólica de las proteínas facilita que adelgacemos comiendo mucho. Podrá incluir en su dieta todos los alimentos necesarios para tener energía y para controlar el hambre, así como los nutrientes necesarios para elevar la serotonina y controlar la adicción a los carbohidratos. Al acelerar el metabolismo y controlar el hambre y la adicción, la dieta se perpetúa y nos evita el peligro de su fracaso y el riesgo de retornar nuevamente a la obesidad. Se puede adelgazar sin restringir el número de calorías.

